Quien me conoce, sabe que adoro a Hideo Kojima y toda su obra. Me parece un genio, un creativo único y le quiero más que a mucha gente de mi familia. Como él hay pocos y, aunque a veces peque de egocéntrico, esta industria necesita más gente como él. Aunque me pirra la saga Metal Gear, sigo todo su trabajo y en su día me embelesé con Death Stranding. A pesar de que es un juego que no es apto para todos los paladares, es tan especial y tan bueno que, cuando te topas con su encanto, te atrapa como pocos.
Casi dos años después de su lanzamiento, llega Death Stranding: Director's Cut. Una edición que incluye añadidos interesantes a la aventura protagonizada por Sam Bridges, pudiendo comprarlos por 10 euros y tener una nueva excusa para seguir explorando sus preciosos parajes, con música increíble de fondo y algún que otro nuevo contenido.
Normalmente, haríamos un análisis del contenido adicional, como hemos hecho recientemente con Ghost of Tsushima: Director's Cut. Pero no nos parece que lo que se incluye en esta Director's Cut sea suficiente como para hacer una reseña. Ahora os explicamos los motivos, pero mientras os emplazamos al análisis que publicamos cuando salió el juego hace dos años, escrito por nuestro compañero Razablan, que sigue siendo perfectamente válido con la obra en la actualidad. Con un pedazo de 92 como nota definitiva que mantenemos con sangre.
Hay varios contenidos que me llamaban especialmente la atención de Death Stranding Director's Cut. El primero es, lógicamente, degustarlo con la potencia de PS5, aprovechando sus mejoras visuales, que son sutiles. Lo cierto es que el juego en PS4 mantenía un nivel técnico brutal, y eso aquí se mejora.
No nos echaremos las manos a la cabeza, pero toda la faceta técnica rinde más. No diremos "oh, esto es un juego de nueva generación" porque Death Stranding ya era de la nueva generación en 2019. Podemos escoger entre dos modos de imagen: 4K dinámico con hasta 60 FPS y Modo Fidelidad a 4K nativo y con una tasa de refresco inferior, ambos con soporte ultra-wide y HDR. Nuestra recomendación, como siempre, es optar porque el framerate lo más elevado posible, porque eso, en este juego, es delicioso.
Esta versión también saca partido de otras funciones de PS5, como el Audio 3D o los tiempos de carga ultra-rápidos, que ayudarán a las numerosas transiciones que tenemos en este juego. Sí que me ha dejado muy frío el uso del DualSense. Quizás esperaba que se notara cada pisada de diferente forma, dependiendo de si piso una roca, hierba o estoy intentando cruzar un río. Hay distintas sensaciones, pero muy lejos de lo que espero de un mando que me dejó con la boca abierta con Astro's Playroom y que desaprovecha la versatilidad del juego de Kojima.
Cuando se anunció Death Stranding: Director's Cut, se hizo en el marco del Summer Game Fest, evento paralelo al E3. Y ahí apareció Kojima con un "One More Thing", presentando el juego. Y lo hizo con un vídeo repleto de referencias a Metal Gear Solid. Desde entonces, para mí, el principal interés en este contenido era saber qué ofrecía esta nueva misión.
La nueva misión de Death Stranding: Director's Cut
Como friki máximo de Metal Gear y de Kojima, esperaba algún tipo de fantasía en este nuevo contenido destinado a aportar más a la historia de Death Stranding. Lo cierto es que no es así, y también me he quedado un poco chafado. Esperaba algún contenido más desarrollado, como el de la Isla de Iki en Ghost of Tsushima, y me he encontrado todo lo contrario, ya que no es nada especialmente elaborado.
La misión la encontramos en una de las bases que tenemos que visitar en el juego, siguiendo un proceso un tanto específico. Y aceptaremos el encargo como una misión más para Sam, en la que investigar una fábrica que está cercana a la zona inicial del juego. Si no os habéis pasado la aventura, podréis jugarla sin demasiados problemas en una fase temprana de la aventura.
Y, el cometido en sí, es bastante sencillo. Tenemos que investigar el lugar en el que nos topamos con algunas Mulas, el grupo de enemigos principales del juego. Recoger información, volver a la base principal. Ir de nuevo a la fábrica, regresar a la base y terminar por ir una tercera vez a la zona para conocer un poco más de trasfondo de uno de los personajes principales de la aventura.
Como veis, la misión en sí es repetitiva y no destaca por nada especial. De hecho, parecía que iba a ser un nivel diferente, en el que se apostara por el sigilo. Y realmente es todo lo contrario. ¿Por qué? Seguro que Kojima tiene sus motivos. Además de dejar unos cuántos guiños más a Metal Gear.
Cuando se presentaron las novedades del juego se generó bastante polémica por la inclusión de algunos de los nuevos objetos y cómo rompían la esencia de la aventura. Analizamos esto.
La polémica de los nuevos objetos, que no es tal
Death Stranding tiene una esencia muy particular, en la que cada entrega nos cuesta sangre, sudor y lágrimas, solo por mantener el equilibrio o atravesar una montaña nevada para conseguir nuestro propósito. Ya en el juego original contábamos con algunos elementos que nos facilitaban el movernos de un lado para otro, como la tirolina.
En Director's Cut se añaden nuevos elementos, como la catapulta o la posibilidad de usar una mochila propulsora para que no suframos daño en las grandes caídas. Es cierto que al principio encajaba estas opciones con un tanto de extrañeza, pero rejugando la aventura, me he dado cuenta de que se añaden de forma orgánica, que no son tan diferentes al resto y que está en mi mano usarlas o no. Porque, como reza el eslógan del juego, "el mañana está en tus manos".
También hay otros añadidos, como un arma nueva -que nos darán en la nueva misión- que es una especie de táser, nuevos cosméticos o los objetos que recibieron los usuarios de PC, basados en juegos como Cyberpunk 2077 o Half Life. El colofón lo pone la rareza "marca de la casa" con la que podremos construir un circuito de carreras. Bueno, ahí está y no hace daño a nadie.
Ah, y no me quiero olvidar de la música, que es uno de los grandes activos del juego. Se incorporan nuevas canciones de grupos como Woodkid, que son auténticos temazos ideales para escuchar en la atmósfera contemplativa a la que nos transporta este universo. Kojima tiene un gusto musical exquisito.
Death Stranding: Director's Cut es un juego muy recomendado si no habéis jugado al original. Os estáis perdiendo una obra única, que seguramente ames u odies, pero debes probarlo para saberlo. Puede ser una de las mejores experiencias que hayas tenido con un mando en las manos. Eso sí, si nos ceñimos solamente en el contenido extra que acompaña a esta revisión, bien es cierto que podrían haberlo entregado como actualización gratuita y no como un extra de pago.